Tengo un par de años de conocer de Libres en Cristo (2 a 3 aproximadamente) no recuerdo con exactitud la manera de como llegué a conocer LEC pero fue por medio de las redes sociales (quizá por medio de un contacto el cual publicó algo al respecto). Pero sin duda Dios me guió hasta aquí.

Mi vida no era ejemplar, aunque muchas personas me calificaban de una persona “buena”, mi vida cristiana era muy activa y pasiva a la vez, estaba involucrado en algunos ministerios de mi iglesia, pero yo trataba de pasar desapercibido. Siempre evitaba las situaciones donde iba a ser expuesto más públicamente, porque estuvo siempre la adicción sexual (pornografía, masturbación, lujuria-lascivia) que hacía que mi vida real fuera lo contrario de lo que se mostraba a los que estaban a mi alrededor, nadie sabía de esto, nadie conocía mi verdadero yo, y nadie podía enterarse.

Hubo dos personas muy cercanas a mí, las cuales Dios usó para tocar el tema, en aquella oportunidad le comenté lo breve y puntual, de ahí continué caminando libremente, sin embargo volvería más adelante a hundirme más en el pecado sexual. Fue entonces después de haber leído libros y oído predicaciones al respecto y ver como por un tiempo andaba bien y volvía a caer conocí Libres en Cristo, leí artículos y testimonios lo cual me animaron pero no lo hice.

Pasó el tiempo y seguía solo tratando de salir adelante con el conocimiento que tenía del tema, fue después de haber caído en una adicción tal que me llevó a arruinar una relación de noviazgo cayendo en fornicación. Leí otra vez del ministerio, observé cambios en sus vidas, y tomé la decisión de entrar.

Al momento en el que ingresé, en el curso empecé a ver como en mi vida había tal conocimiento, pero estaba seca espiritualmente. En el proceso del curso fui experimentando otra vez de a poco la pureza en vida, una de las cosas más importantes para mi en este curso ha sido el hecho de sacar a la luz al pecado para que este pierda su poder y así ser libre, (mientras más tiempo pasa oculto el pecado, su poder sobre la vida es mayor y la espiritualidad del cristiano se atrofia más y más hundiéndose cada vez en mayores pecados).

Ahora que terminó el curso estoy con una determinación más firme que antes en cuanto a caminar en santidad, a Dios gracias no solo dejeéde ver pornografía y la masturbación, sino que ahora también he notado que perdí ese deseo que antes tenía por ver o cometer estos pecados. En cuanto a la lujuria y lascivia también he notado un gran cambio, no que ya no la tenga más, pero sin duda ahora es mucho menor y sigo en la gracia de Dios caminando hacia la pureza sexual.

Ahora me siento mejor y agradecido con Dios, veo el curso como un instrumento utilizado por Dios para cambiar vidas, ha sido de gran bendición, ahora mismo estoy con la mente más clara y puedo ver los cambios en la vida mía, y se que falta mucho aún por delante. Más Dios seguirá proveyendo los medios y circunstancias para vivir conforme a su voluntad y traer gloria a su nombre.