El hacer este curso nuevamente me mostró que debo seguir practicando más los pilares de libertad y aceptar que no puedo pretender que ya no soy vulnerable al pecado sexual solo por ser mentora en este ministerio. Ver este curso desde otra perspectiva me ayudó mucho a seguir avanzando ya que en los últimos meses ya no estaba rindiendo cuentas a mi compañera responsabilidad como lo hacía antes, así mismo me permitió retomar cosas que había dejado de hacer por acomodamiento como tener más tiempo en mi vida devocional y no darme “pequeños permisos” porque estos pueden abrir una puerta.

También me recordó lo que he avanzado, me recordó ese día cuando toqué la puerta de Libres en Cristo, teniendo una adicción a la pornografía, con hábitos que me estaban destruyendo y alejando de mis seres queridos, sintiéndome sin esperanzas por el abuso que sufrí de pequeña y el abandono de mi papá lo que me hizo refugiarme en fantasías y huir de la realidad.

Nuevamente doy gracias a Dios por este ministerio si no fuera por Libres en Cristo no sé donde estuviera y qué sería de mi vida, de seguro sé que no sería nada bueno ya que la paga del pecado es la muerte. Gracias doy a Dios por darme la oportunidad de ser parte de este ministerio, que sigue siendo de gran bendición a mi vida. Gracias Zarita por confrontarme y acompañarme en este proceso que me ayudó a crecer mucho más no solo como mentora sino como persona.