PERCY

Aparentemente ante todos llevaba una vida tranquila, integra e intachable. Aún mis actos con los demás demostraban que era realmente el joven cristiano “modelo”. Servía como líder de jóvenes, conducía un programa radial en mi país, la apariencia de tener un vida de santidad que tenia frente a muchos jóvenes de la iglesia y amigos me hacia sentir tranquilo. Pero todo esto era apariencia, una mentira, luchaba con el pecado sexual. Caí innumerables veces en relaciones sexuales fuera del matrimonio con varias personas, las que fueron por diferentes circunstancias y sobre todo por mi falta de carácter como hombre.

El pecado sexual estaba llegando a un punto en que ya me encontraba atrapado. Había perdido la vergüenza de vivir una vida integra y en pureza, sólo vivía para saciar mis deseos sexuales mas profundos. Pero llegó un punto en que ya no quería vivir esclavo del pecado sexual, ya que aun en mi relación actual de noviazgo había arrastrado este pecado.

Las consecuencias no me importaban, ahora entiendo que no me había arrepentido de verdad, seguía cegado e inconsciente de lo que hacía. Entendí que necesitaba despojarme de ese hábito que me estaba destruyendo. Había escuchado del Ministerio Libres en Cristo unos años atrás, me inscribí e hice el test, pero no puede hacer el curso porque me dio tanta vergüenza y miedo de poder seguir este proceso de restauración.

En ese momento decidí no continuar y seguí luchando solo en mis fuerzas. El pecado produce miedo, culpa y vergüenza, me encerró, me aisló de mis amigos, luchaba y me encontraba completamente solo en esta batalla. Este año por la Gracia de Dios; debo de reconocer que Él mismo hizo su obra a través de Libres en Cristo, y a través de mi novia a quien también le doy gracias por haber sido parte de este proceso de libertad.

Con circunstancias inexplicables que no voy a entrar en detalle, es que empiezo a desnudar mi vida y abrir mi corazón tan profundamente, contándo mi pasado, diciéndo realmente como era. Había hecho tantas cosas de las que no me sentía bien, había vivido mi vida tan desordenada y con apariencias.

Ahora soy consiente de que he ofendido a Dios, he generado tantas heridas. Lastimé a mi novia en la forma como estaba viviendo, me aislé de amigos, tenia una vida de mentiras, con pecados sexuales escondidos. Pero gracias a Dios quien sabe y hace lo mejor, todo sea para su Gloria, en su misericordia Él puso una verdadera convicción de pecado y arrepentimiento genuino. Quería ser completamente libre del pecado sexual en mi vida, en mi relación de noviazgo y fue así como empecé el curso de 60 días para caminar en libertad y vivir en pureza.

Dios increíblemente ha utilizado Libres en Cristo para entender que mi pasado no determina mi presente. Estoy formando carácter y asimismo he aprendido que debo siempre a darle la Gloria a Dios primeramente en todos mis actos, los cuales deben ser coherentes en integridad, santidad y pureza. El Señor me ha permitido ahora vivir en libertad, de la cual estoy muy agradecido. Mi vida ha sido renovada, transformada y cambiada, me ha dado una nueva oportunidad para poder vivir en pureza y santidad.

No negaré que las tentaciones están presentes en cualquier momento de la vida, me quieren hacer retroceder, pero en ese momento me acuerdo y aplico estas palabras: “Destruimos todo obstáculo de arrogancia que impide que la gente conozca a Dios. Capturamos los pensamientos rebeldes y enseñamos a las personas a obedecer a Cristo”(2 Corintios 10:5 NTV). Gracias a los principios bíblicos que he recibido en este curso, estoy avanzado y caminando en este proceso de restauración. Puedo decir que durante este curso, tuve una recaída a las cuatro semanas de iniciado el curso, porque personalmente creía que todo estaba bien, y que ya nada me podría detener, era el orgullo presente.

La Biblia dice: “Si ustedes piensan que están firmes, tengan cuidado de no caer” (1 Corintios 10:12 NTV). “Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿cómo hace uno solo para entrar en calor? Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente” (Ecl. 4:9-12).

Aprendí que tengo que cortar radicalmente con el pecado. Efesios 4:22-24(NTV) menciona esto: “Desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo”. Me arrepentí por mi caída sexual, antes de confesarle a mi mentor tenia vergüenza. El principio de confesar antes no lo entendía bien, pero aprendí que si no confesamos nuestros pecados y tentaciones a otros se traduce en orgullo y falta de arrepentimiento.

Ahora entiendo muchas cosas pero en ese momento pensaba en el que dirán de mi, como es posible que no haya resistido. Son esas voces de nuestra humanidad (del pecado, de la carne) que no nos quieren dejar, nos quieren mantener atados al pecado. Pero no podía callar, y al confesarle a mi mentor, encontré una llamada de atención tan fuerte, pero a la vez con mucho amor y gracia de parte de Dios que me hizo entender que no podía rendirme. Que debía seguir avanzando en este proceso, que no debía desistir en este proceso de restauración.

Ahora te puedo decir que después de todo es tiempo, ya no vivo en pecado sexual, Dios esta haciendo su trabajo en mi. Me ha dado tanta gracia al completar el curso de Libres en Cristo, ahora quiero fortalecerme más, leyendo la Biblia, orando, buscando amigos. No trato de estar solo, busco personas que siempre me edifiquen y en este proceso, también he encontrado muchos hombres que luchan con lujuria, codicia en sus corazones, estoy buscando siempre aconsejarles para que vivan su vida de manera íntegra y en pureza.

Puedo decir que los cambios son impresionantes, hay áreas que Dios está sanando y haciéndome entender, puedo decir que ahora no me avergüenza mi pasado. Entiendo que no hay condenación para los que estamos en Cristo. 2 Corintios 5:17 (NTV) me recuerda que esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! y que cada día al despertar busco darle la Gloria a Dios con mi vida, con mis actos, sea en mi manera de comportarme, en mi manera de conducirme, de expresarme en todas las áreas.

“Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma” Santiago 1:21 (NTV).

Ahora mi manera de ver la vida respecto a las relaciones sexuales tienen una concepción de pureza y santidad. Y creo que el tener relaciones sexuales debe ser realizado dentro del matrimonio y no fuera de este, ahora me estoy guardando, estoy viviendo libre del pecado de fornicación Gloria a Dios por eso. Se que en este caminar en libertad, mi vida va avanzando firmemente, formando carácter y viviendo en santidad.

2017-10-24T11:00:50+00:0024 octubre, 2017|
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