Cuando decidí tomar este curso, estaba luchando con la culpa que me causaba el haber vivido atada a la masturbacion por mucho tiempo, el haber vivido un adulterio y el tratar de llenar el vacío que sentía con el placer sexual. Entonces decidí hablar con una amiga que recibió este curso y fue mentora en él también, ella me aconsejó tomarlo.

Puedo decir que desde las primeras lecciones sentí que había encontrado el lugar indicado, sentí que Dios empezó a trabajar en mi corazón; la compañía y los consejos de mi mentora, me ayudaron a atravesar momentos difíciles de tentación con los que seguía luchando. Poco a poco con todo el material y recursos que el curso ofrece fue creciendo mi relación con Dios y pude entender que estando cerca de El podía ser libre y disfrutar de la naturaleza con que nos creó de una forma correcta.

También sé que necesito tener compañeras de responsabilidad, las cuales me ayuden a mantenerme en el camino correcto, y tener a quién confesar y entregar cuentas y lo más importante, aprendí a ver y sentir el amor de Dios, que el me creó como soy, su hija amada y especial y que no necesito nada más que de su amor para llenar el vacío que nunca se llenó buscando placer.

Hoy puedo decir que le doy toda la gloria a Jesús, quién me salvo, entregó su vida por mí, y su amor ha llenado mi corazón, he encontrado al fin lo que tanto anhelaba y no sabía donde buscar, el amor de Dios.