Mi vida era como una flor y él sol era ese pecado que me quemaba y por el cual me marchitaba. Durante 4 años permanecí en oscuridad y siempre estaba oculta detrás de mi pecado. Mi vida no tenia sentido y menos dirección , durante 4 años permanecí en pecado sexual mirando pornografía , siempre ha escondidas, por tanto tiempo ensucié mi mente al grado de que estaba en equis lugar y ya mi mente maquinaba cosas o escenas sexuales . Como en casa nadie me prestaba atención, fué facil y divertido hacerlo,  pero por dentro algo me decia que estaba mal y que no debía hacerlo, me sentía observada. Conforme fui creciendo me fuí volviendo solitaria y cada día me gustaba ver todo tipo de pornografía siempre a solas.

Después de un tiempo decidí ya no hacerlo , ya no ver mas pornografía, porque en lugar de sentirme mejor, era lo contrario, me sentía seca, vacía y podrida. Mi mente estaba llena de basura y mi corazón estaba totalmente roto y con bastante basura adentro. Debido a que tuve una infancia dificil, por mucho tiempo odié a mi madre, perdonarla pensé que seria imposible. Mi vida realmente era gris y negra, subía y bajaba como en una montaña rusa, deseaba buscar ayuda con amigos, pero nunca tuve verdaderos amigos. Luego de 4 años decidí ir a la iglesia, yo queria asistir a un lugar donde hubiera paz. Asistí el 09/01/16 a una iglesia y fue ahí en donde Dios me dió a entender tantas cosas y donde tuve mi primer encuentro con Jesús. Después de ese dia mi vida no volvió a ser igual, en mi proceso de restauración hubo pruebas y promesas, Dios me enseñó a amar y empezó a trabajar en mi vida .

Un día hubo una reunión del Ministerio Libres en Cristo, y mi líder me dijo que puedes asistir.  Fue en ese momento donde me interesó tomar él curso , lo tome después de 3 meses jejeje, y cuando me dijeron que ya iba a empezar no lo podía creer. Hoy en día me impresiona lo que Dios ha echó en mi vida, me a dado libertad para adorarle, danzarle y alabarle.  Ha sanado mi corazón y me ha ayudado a perdonar; ha limpiado mi corazón y mi mente.  He visto cambios y lo mas hermoso es que en la comunidad con la que me rodeo, me ha dicho que reflejo a Jesús. Eso me anima a seguir y a entregarle mi vida día a día para que él crezca en mi y yo mengue. Hoy en día soy libre y he decidido seguir a Cristo, amarlo y vivir para honrarlo con mi vida y darle la gloria y la honra día a día. He decidido creerle a mi abogado (Jesús) y no a mi acusador. Ya no soy una esclava del temor. Yo soy hija de Dios y he decidido creer en sus promesas.