JULIO S.

Fueron años preso antes de conocer a Cristo, mi adicción por la pornografia y la masturbación no tenia límites. En el mundo era algo que consideraba normal, todo empezó cuando vi una revista pornográfica a los 12 años, desde ese momento mi vida cambio, todo era visto a través de la pornografía.

Cuando me casé apartado de Cristo el tema fue peor, recuerdo incluso que me quedaba hasta tarde en el trabajo solo para poder saciar mi apetito y poder consumir porno y masturbarme, luego llegaba a casa hipocritamente a estar con mi esposa e hija como si no pasara nada. Cuando llegué a Cristo este apetito disminuyó, los primeros años en Cristo tenia este apetito controlado, pero cuando dejé de poner mis ojos en Jesus y volví a permitir el pecado en mi vida no tarde mucho en volver a caer.

Hace dos años aproximadamente este mal hábito volvió con fuerza, no lograba salir, aunque fui descubierto por mi esposa viendo pornografia, y aun llevándome a disciplina en la iglesia, no lograba salir, no fue hasta que me rendí y me di cuenta que no podia solo que pedir ayuda.

Durante el curso descubri que esto era una adicción, las primeras lecciones pensaba que esto no era para mi, leia testimonios fuertes y no me veia reflejado, seguía con un corazón orgulloso, altanero y egoísta. Me acuerdo que cuando estaba en la lección numero 31 recaí en ver pornografía y masturbarme, no fue hasta ese momento que Dios quitó el velo y pude ver que lo mio se trataba de una adiccion y ese dia me senti quebrantado. Dios me mostraba mi pecado con todas sus letras, desde entonces comencé a tomar el curso mas en serio. Viviendo intencionamente para poder aplicar las herramientas y principios que aprendía, mi mentor fue de mucha ayuda, sin el no lo habría logrado.

Dios me mostró mi pecado y al mismo tiempo gracias al curso me mostró la forma de salir, entendiendo que no soy libre al terminar el curso, pero en 60 dias me entregó las armas para luchar hasta su venida. Ahora me siento con un peso menos, libre, equipado para poder dar la batalla.

Una de las cosas que mas me impactó fue el entender que la pornografia habia afectado mi cerebro y mi forma de pensar, otra de las cosas que me ha ayudado mucho es la importancia que me inculcaron en las lecciones de ser intencional en aplicar y vivir lo aprendido. Hoy puedo ver la vida de otra forma, puedo disfrutar a mi esposa e hijos de otra manera y todo gracias a lo que Dios esta haciendo en mi vida. Gracia a este curso.

2018-12-10T12:51:16+00:0010 diciembre, 2018|
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