Cuando comence el curso venia destruido por haber fallado por segunda vez a mis promesas de fidelidad a mi esposa. Sentía su decepción latente, la había herido en lo mas profundo por segunda vez. Al empezar el proceso no sabia exactamente que resultados tendria, solamente me dispuse a entregar todo lo que tenia a Dios y el primer paso fue entregarle mis deseos desmedidos de gloria.

Comprendí que estamos en este mundo por Su gloria y no por la propia. Este principio que Dios puso en mi corazón fue esencial para iniciar el camino. Poco a poco con Su ayuda y la ayuda de las personas que El puso en mi camino fui encontrando aquellos aspectos de mi vida que detonaban mis actitudes y mis bajas pasiones. Mi orgullo y vergüenza fueron alivianados ya que contaba con Dios a mi lado.

Poco a poco mi cerebro se fue reconectando a modo que las tentaciones no me llevaran a pensamientos y deseos inapropiados. Solo con la ayuda de Dios y su busqueda intencional diaria pude salir adelante y no caer en pecado en esos dias iniciales del curso. Luego dia a dia se volvio mas fácil, ya que verdaderamente mi felicidad creció grandemente. Ahora, planeo usar las citas biblicas aprendidas en este curso para recordarme todos los dias que soy hijo amado de Dios y que mi vida junto a El y mi esposa es lo que me hace y me hará feliz de ahora en adelante.