ABRAHAM C.

//ABRAHAM C.

Durante muchos años viví engañado creyendo que era imposible vivir una vida en Santidad. Escusandome una y otra vez por los errores de los hermanos y hombres que miraba por sus infidelidades. Ya que por el tipo de trabajo que tengo puedo no solo conocer si no muchas veces mirar contenido de sus celulares, esa fue una de mis escusas para pecar ,adulterar y manipular mi sexualidad.

A raiz de algunos problemas matrimoniales comencé a textear en una pagina donde conocí a muchas mujeres. Me hice popular, me sentía imporante y empecé no solo a textear, si no que tuve relaciones sexuales con muchas de ellas. Creyendo que no hacía nada malo ya que les hablaba con la verdad y ellas accedían. Muchas veces quise alejarme por que robaba mi tiempo, dedicaba cada vez más tiempo, cada vez más mi adicción al sexo fue creciendo.

Comencé a mirar pornografia, pero nada me saciaba, ninguna mujer lo hacia, quería salir pero se me hacia imposible. Incluso pensaba en cómo hacer para ser descubierto y que esto cambiara. Cuando más me vi envuelto en esto más me alejé de Dios; incluso regresé al alcohol y la droga. Seguía justificando mis pecados, hasta que llegó el momento que mi esposa descubrió cada mensaje y cada palabra. Me sentía mal ,por otro lado algo me hacia sentir que esa libertad, ese primer amor y esa búsqueda regresarían.

El hombre que todos querían, apreciaban y admiraban por fin iba a ser genuino. Nuevamente pedimos ayuda al pastor de la iglesia dónde estabamos visitando. El Pastor me habló de este curso, imediatamente me dispuse ya que en mi corazón había un anhelo. Ese anhelo y esa visión de ser descubierto. Muchas veces no comprendía muchas cosas como mi nombre: Abraham Isaias, porque siendo el más rebeldé de la familia, era el más amado. Ahora siento amor por las personas con necesidades, porque sobreviví a tantas situaciones.

Comprendo que Dios no me llamó y puso su mirada en mi para ser y vivir conformándome a ser la mayoría, si no a ser esa minoria llena de su poder. Llena de su presencia, que le adoran, que le buscan, que se esfuerzan. Pero tuve que toparme conmigo mismo para aceptar, arrancar y mover todo lo que me hizo refugiarme en el pecado.

Dios ha hecho tantas y tantas cosas en mi y en mi familia, no sólo me liberó del alcohol, de las drogas, del pecado sexual, de la pornografia y de tantas cosas; por eso y muchas más sea la Gloria al ÚNICO que la merece, Dios solo El.

2018-01-04T15:46:08+00:004 enero, 2018|
¿Necesitas Ayuda para ser libre del pecado sexual?
Inscríbete hoy en nuestro programa de consejería en línea.
Empieza haciendo clic aquí