Debido a esto decidí confesar mi pecado a mi pastor principal donde ellos me llevaron por un proceso de restauración y encontré el curso de LIBRES EN CRISTO.
Por mucho tiempo yo Vivi una vida secreta, donde nadie podía ayudarme según mi forma de pensar y vivía oculto en los deseos de mi alma. A muy temprana edad mi deseo sexual fue estimulado por personas mayores que yo, y fui expuesto a la sexualidad, lo cual abrió una puerta en mi vida que mantuve en secreto aun de mi familia por vergüenza. Ya a la edad de 13 años mi vida empezó a tomar un curso muy feo en cuanto al sexo opuesto tratando de experimentar cosas nuevas que satisficieran mi carne.
Encontré muchas cosas como la masturbación y la pornografía, lo cual me llevó a frenarme mucho en el ministerio porque también trabajaba con los jóvenes de la iglesia y en la alabanza, pero nunca saqué a luz esto de mi corazón que me contaminaba tanto .
Con los años el Señor me permitió llegar a muchas personas a través de la música, pero esto solo hacia mas fuerte el miedo de confesar porque “el ministerio” me dio una “imagen ” y yo no quería arruinarla y que otras persona conocieran mi lado obscuro de adicción a la pornografía y la masturbación, así que aparenté por lo menos unos 13 años estar en santidad, cometiendo muchos errores y desgastándome por la “apariencia” de siervo de Dios perfecto.
Con el tiempo esto se fue haciendo mas serio y tuve una relación con una muchacha que llegó a caricias incorrectas en una relación que también era a escondidas y una inmadurez y apariencia muy perjudicial tanto para mí como para la persona con la que estuve.
Tres años después de esto tuve otra relación de noviazgo formal y fue allí donde todo se cayó en pedazos cuando caímos en fornicación a los meses de que éramos novios y esto fue un freno para el plan de Dios en mi vida y para la otra persona también… fue destructivo, devastador, y comprometedor en una muy mala manera y esto afectó mi carácter, mi servicio a Dios porque todavía lo seguía haciendo con una grave sensación de culpa.
Debido a esto decidí confesar mi pecado a mi pastor principal donde ellos me llevaron por un proceso de restauración y encontré el curso de LIBRES EN CRISTO el cual me ha enseñado disciplina y me ha ayudado a odiar mi pecado que me lastimó tanto a mí como a Dios y a las personas que yo más amo.
Estando en el curso me di cuenta de lo problemático que puede ser el no confesar el pecado, ya sea haber sufrido abuso o que nosotros tengamos deseos desviados, porque con el tiempo solo se tuercen mas y cuesta 10 veces más salir de este pozo.
Pero Dios es fiel y justo para perdonar a aquellos que confiesan su pecado y se apartan de Él, y si este es el caso de cualquier persona que pueda leer este testimonio yo les puedo asegurar que no hay nada mejor que dejar que Dios trate con nuestra vida.
Uno de los lugares de refugio que para la restauración de la vida sexual de las personas en cualquier ministerio es Libres en Cristo; yo ahora me siento feliz de lo que Dios a hecho con mi vida a través del ministerio, no solo mostrarme en su palabra que Él me ha diseñado para la vida plena en Jesús, y para vivir una vida en libertad, entendiendo bien que la sexualidad es un regalo y que Él nos quiere guiar a disfrutarla de la manera mas pura y correcta porque Él nos ama y somos sus hijos.


