NADIA

Publicado el enero 10, 2012 por Libres en Cristo
spacer

El Señor restauró mi vida, llenó de paz mi corazón, perdonó mis pecados y hoy aunque sigo soltera y el anhelo en mi corazón sigue allí, sé que Él tiene todo bajo control.

 

 

Estuve 14 años practicando pecado de fornicación, y todo comenzó cuando pasé por una desilusión amorosa, siempre he tenido el anhelo en mi corazón de formar una familia, tener un esposo y tener hijos y he orado por eso desde hace muchos años.

A los 20 años me detectaron un problema de tiroides y me dijeron que difícilmente podría concebir, fue un dolor tan grande el que sentí y fue entonces cuando el enemigo me engañó haciéndome creer que no servía como mujer porque nunca podría hacer padre a un hombre y que solo servía para dar sexo, y me sumergí en el pecado de fornicación. Comencé a tener relaciones sexuales con mis novios, con amigos y hasta con hombres casados y lo hice por 14 años, no entiendo como soporté tanto tiempo, intenté muchas veces salir de eso y nunca pude en mis fuerzas hice varias promesas y hasta llegué un día a decirle a Dios que no interviniera porque yo sola me había metido en tanto lio que entonces yo saldría sola de eso… y que tonta fui al creerme capaz de hacerlo.

Continuaba yendo a la iglesia, era una “cristiana consagrada” aparentemente pero había mucho vacío y dolor en mi corazón, a los 28 años fui abusada sexualmente y eso provoco aun más dolor en mí y me seguía sintiendo tan sola y con tan poco valor, continuaba buscando de Dios pero no pasaba nada; luego entendí que no había experimentado un arrepentimiento genuino, me cansé de todo y comencé mi búsqueda del Señor, entendí que solo Él podía sacarme de ese pecado que atentaba contra mi cuerpo entonces comencé a buscar ayuda y encontré este curso.

Al principio no me parecía adecuado para mí pero cuando llené el test y descubrí que era considerada adicta sexual me asusté mucho y me entristecí y decidí tomar el curso y poco a poco con la ayuda del Señor comencé a encontrarle sentido a mi vida, aprendía que no hay condenación para mi, que Cristo llevó mis pecados en la cruz, supe que Dios me amaba incondicionalmente y que Él había escuchado cada una de mis oraciones y que estaba esperando por mí.

Dios me guardó de quedar embarazada de alguien que no quería, me guardó de una enfermedad sexual porque negligentemente nunca use protección porque como “era estéril” no pasaba nada y el Señor restauró mi vida, llenó de paz mi corazón, perdonó mis pecados y hoy aunque sigo soltera y el anhelo en mi corazón sigue allí, sé que Él tiene todo bajo control y que en su tiempo las cosas son preciosas, Dios ha sido bueno conmigo y me recuerda constantemente que soy su hija y que me ama, ahora me sigo congregando, leo la Biblia, oro a diario y tengo un ministerio infantil precioso, tengo muchas cosas más por las cuales darle la gloria al Señor porque solo Él puede borrar pecados tan desagradables como la impureza sexual.

Este curso fue de gran bendición para mi vida, mi mentora Dorita Pérez estuvo pendiente de mi todo el tiempo orientándome y dándome fuerzas para no desmayar y hoy puedo decir que soy libre de la fornicación porque no siento más deseos de pecar. A Dios sea la gloria porque todo fue por su inmenso amor, por su gracia y su misericordia.

spacer
spacer
spacer
 
© 2012 Libres en Cristo - Todos los Derechos Reservados