Después de un tiempo la curiosidad empezó a invadirme hasta que un día decidí conocer por mí mismo que era lo que se habló en aquella clase, y allí fue donde empezó una lucha de más o menos 13 años por satisfacerme y tratar de hacer la voluntad de Dios.
Yo crecí en un ambiente bastante conservador, no había mucha televisión, ni mucho contacto con el exterior y todo lo que este podía provocar. Muchas veces escuché a mis compañeros del colegio hablar sobre temas sexuales y cosas que “se hacían”.
A pesar de que este era un colegio con valores cristianos, en este mismo colegio hubo un profesor el cual nos hablo sobre “educación sexual” pero conociendo ahora un poco mas puedo decir que su descripción del tema era totalmente errónea, el hablo sobre masturbación y yo quede totalmente confundido pues no sabía que significaba todo lo que él hablaba.
Después de un tiempo la curiosidad empezó a invadirme hasta que un día decidí conocer por mí mismo que era lo que se habló en aquella clase, y allí fue donde empezó una lucha de más o menos 13 años por satisfacerme y tratar de hacer la voluntad de Dios.
Nunca hubo nadie que me hablara específicamente del tema, y cuando yo vine a entender lo que estaba pasando y de lo que yo era esclavo no era tan fácil poder salir o decidir salir, tampoco tenía claro cómo hacerlo, a todo esto yo trabajaba en diferentes ministerios en mi iglesia, con jóvenes, alabanza, escuela dominical, y todo era una pantalla para lo que realmente era yo, un esclavo del pecado. Hubo muchos momentos en que no fue necesario ni siquiera que la tentación llegara a mí, yo iba a buscarla, y ahora he visto como Dios me salvó de tantas cosas que pudieron salir mal.
Un amigo mío conoció de el curso “Libertad Pura” por medio de Libres en Cristo; él tenia también problemas con esta adicción, y decidió hacer el curso, a partir de allí transcurrieron aproximadamente 2 años hasta que yo decidí inscribirme, a pesar de ver lo que había sucedido en su vida, y de que otras personas muy cercanas a mí completaron el curso y me daban testimonio, no fue sino hasta un 18 de julio que Dios me hablo a través de una de estas personas y vi que ya no podía seguir de esta manera.
Fue así como entré al curso, el cual ya una vez había intentado sacar, pero sin la voluntad de hacerlo ni la motivación correcta, no llegue muy lejos. Hoy puedo decir que Cristo ha transformado mi forma de pensar, desde el primer día, mostrándome que Él es Dios y a Él se debe toda la gloria.
Esto no fue solo una transformación y liberación de el área sexual de mi vida, sino que influyo en todo, en mi manera de ser y comportarme, puedo decir entonces que Dios cambia al ser humano integralmente, cuando Dios empieza su obra en uno, trabaja diariamente en cada momento y en cada situación hasta que se perfecciona cada centímetro y cada rincon, ahora pues vivo en libertad sabiéndome un hijo de Dios renovado y con un propósito mayor, así como una herramienta útil para la obra de Dios.


