Posts filed under 'Orando Palabra Viva'
Cuando inicias el camino para liberarte de toda atadura sexual, y buscas tu destino en Cristo, puedes llegar a sentirte desamparado. En esas ocasiones, no olvides elevar tu oración a tu Dios, y descubrirás que Él siempre va a tu lado, enseñándote a dar un paso a la vez.
Señor, por favor ayúdame a no ser como Efraín, a quien le enseñaste a caminar, tomándole de los brazos, y no conoció que tú le cuidabas. Por favor, ayúdame a darme cuenta sin duda alguna que tú eres quien me sana del quebrantamiento sexual. Como Efraín, me has atraído con cuerdas humanas, con cuerdas de amor. Alzaste el yugo de pecado sexual de sobre mi cerviz, y te inclinaste para alimentarme. Oseas 11:3-4
Tú, Señor mi Dios, eres mi sol y escudo. Tú Señor, darás gracia y gloria, no quitarás el bien a los que andan en integridad. Salmo 84:11. Señor, no puedo decir que tengo un caminar íntegro, pero te pido por favor que me fortalezcas para caminar contigo fielmente, sin dejar de buscarte.
Muéstrame ahora Señor tus caminos, enséñame tus sendas; encamíname en tu verdad, porque tú eres el Dios de mi salvación; en tí he esperado todo el día. Acuérdate, oh Señor, de tus piedades y misericordias, que son perpetuas. De los pecados de mi juventud y de mis rebeliones no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh Dios. Salmo 25:4-7
Señor, tú me guardas en mi camino hacia la pureza sexual. Eres mi guardador, eres la sombra a mi mano derecha; el sol no me fatigará de día ni la luna de noche. Tú Señor me guardarás de todo mal, guardarás mi alma. Tú guardarás mi salida y mi entrada, desde ahora y para siempre. Salmo 121:3-8
October 23rd, 2008
Una lucha férrea en la recuperación del pecado sexual es el mantenimiento de una mente limpia. Podemos orar la Palabra de Dios y buscar voluntaria e intencionalmente, repudiar los pensamientos que no se sujetan a Cristo, y escoger pensar en forma pura y libre.
Señor Jesús, ayúdame por favor a pensar en todo lo que es bueno, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre. Quiero pensar en todas las cosas que tienen virtud, en todas las cosas que son dignas para tu alabanza. Filipenses 4:8-9
Señor Dios, tu me has prometido a Jesucristo, y quiero presentarme ante Él en forma pura y virginal. Por favor, enseñame de nuevo a ser virgen en mis emociones, en mi mente y en mi espíritu e incluso aparte mi cuerpo para que sea usado como un instrumento de justicia, de ahora en adelante. Por favor ayúdame a no ser engañado por la sagacidad de la serpiente y no permitas que mi mente sea apartada de mi nuevo compromiso de devoción sincera y pura a Cristo. 2a Corintios 11:2-3
Señor Dios, no quiero ser un creyente carnal. Quiero ser un creyente espiritual, a quien tú puedas hablarle y a través del cual tú puedas ministrar. Por favor activa la mente de Cristo en mí diariamente, para que viva en victoria. 1a Corintios 2:16; 3:1
Señor yo confieso que tengo armas espirituales para dominar las fortalezas de pensamientos sexuales en mi mente; armas que derriban argumentos y altivez que se levanta contra Cristo. Llevo cautivo todo pensamiento sexual pecaminoso, y lo someto ante la obediencia de tu Hijo. 2a Corintios 10:4-5
September 30th, 2008
En momentos de frustración, de soledad y de angustia, podemos sentir que nuestros enemigos emocionales son tantos que caeremos de regreso al pecado sexual. Sin embargo, en Su Palabra, Dios nos deja estas promesas para incluir en oración.
Señor Dios, creo que tus sentimientos hacia mí son consistentes con tus sentimientos hacia tu pueblo Israel, porque tú eres el mismo ayer, hoy y siempre. Por lo tanto, creo que tú me escucharás y bendecirás con las palabras a Israel como si fueran para mi vida también. Esto es lo que tú me dices: “No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en tí. Porque yo, el Señor, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador”. Soy de gran estima y honorable ante tus ojos. Isaías 43:1-4
Padre, así como convenciste al apóstol Pablo, convénceme por completo que ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los demonios, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada me podrá separar de tu amor, mi Dios, que es en Cristo Jesús mi Señor. Romanos 8:38-39
Señor mi Dios, es porque tú me amas y guardas el juramento, que me has sacado con mano poderosa y me has rescatado de servidumbre, de la mano del faraón del mundo de pecado sexual. Ayúdame a ser totalmente consciente que tú eres Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que te aman y guardan tus mandamientos. Deuteronomio 7:8-9
September 4th, 2008
En su excelente libro, Rompiendo las Cadenas, Neil Anderson enfatiza la importancia de renunciar a los pecados pasados y las fortalezas. Él nos urge a aquellos que hemos luchado contra fortalezas sexuales a que oremos fervorosamente lo siguiente:
Señor, renuncio a todos los usos de mi cuerpo como instrumento de injusticia y al hacerlo te pido que rompas las ataduras que Satanás trajo a mi vida por medio de dicha práctica. Confieso mi participación. Ahora presento ante tí mi cuerpo como un sacrificio vivo, santo y agradable, y reservo el uso sexual de mi cuerpo solo para el matrimonio. Renuncio a la mentira de Satanás que mi cuerpo no es limpio y que está sucio o que es de alguna forma inaceptable a consecuencia de mis experiencias sexuales anteriores. Señor, te agradezco que tú me has limpiado y perdonado completamente, y que me amas y me aceptas incondicionalmente. Por lo tanto, puedo aceptarme a mí mismo. Y elijo hacer eso, aceptarme a mí y a mi cuerpo como algo limpio. En el nombre de Jesús, amén.
Tú te preguntas “¿Estoy condenado en mi dilema? He dejado una puerta abierta para Satanás y él ha ganado ventaja de mi pasividad espiritual. ¿Podré sacarlo de los lugares en los que se ha metido?” La respuesta es un enfático sí. Jesucristo es el Libertador de Ataduras. Pero para poder experimentar su libertad, debemos encontrar las puertas que dejamos abiertas por las cuales Satanás ganó ventaja. Debemos decir: “Señor, confieso que soy responsable por haberle dado a Satanás un pie de apoyo en mi vida, y renuncio a ese involucramiento con él, el cual me ha conducido a la esclavitud.”
August 12th, 2008
Oh Dios, cuando mi corazón quiera condenarme por favor permite que halle reposo en tu presencia. Por que tú Dios, eres mayor que mi corazón, y tú sabes todas las cosas. 1 Juan 3:19-20
Debido a tu gran amor hacia mí Dios, tú que eres rico en misericordia me diste vida juntamente con Cristo, cuando yo estaba muerto ya en pecado sexual (es por tu gracia que ahora soy salvo). Y tú Dios, me resucitaste juntamente con Cristo y me hiciste sentar en lugares celestiales, para mostrar de hoy en adelante y para siempre, las abundantes riquezas de tu gracia en la bondad que tienes para mí, en Cristo Jesús. Efesios 2:4-7
Tú eres el Señor mi Dios, quien me sacó de la esclavitud en la que vivía, tú rompiste mi yugo y me haces andar ahora con el rostro erguido. ¡Cuánto te agradezco por esto Señor! Levítico 26:13
Clamo a tí Dios, y tú me salvas. Aunque clame desesperado por la noche, la mañana o el mediodía, tú nunca dejarás de escuchar mi voz. Salmos 55:16-17
July 22nd, 2008
Hay veces en las que un volcán interior de necesidades insatisfechas hace erupción, y nuestra necesidad de sentirnos amados explota. Ya sea que podamos o no expresarlo, eso nos puede llevar al pecado sexual. Incluimos ahora versículos que podemos orar para quebrar la inseguridad de no sentirnos amados.
Señor mi Dios, te alabo y te agradezco por no tratarme conforme a mis iniquidades y no pagarme conforme a mis pecados. Porque com la altura de los cielos sobre la tierra, engrandeciste tu misericordia sobre los que te temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente, hiciste alejar de mí mis rebeliones. Salmos 103:10-12
Cuando dije “Mi pie resbala”, tu misericordia oh Señor, me sustentó. En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraron mi alma. Salmos 94:18-19
Señor Dios, en tu amor libraste mi vida del hoyo de corrupción, echaste tras tus espaldas todos mis pecados. Nunca dejarás de perdonar al pecador como yo que se arrepiente genuinamente oh Señor, porque me amas muchísimo. Isaías 38:17
Mi fiel Dios, ayúdame a recordar siempre que por tu misericordia no he sido consumido, porque nunca decayeron tus bondades. Son nuevas para mí cada mañana, y grande es tu fidelidad aun con mis luchas contra el pecado sexual. Me diré constantemente “Mi porción es el Señor, por lo tanto en él esperaré”. Lamentaciones 3:22-24
July 3rd, 2008
Señor, ¿quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, limpio estoy de mi pecado? Proverbios 20:9. Señor, no tengo el poder de poseer un corazón puro y limpio por mí mismo. Crea en mí oh Dios, un corazón limpio, y reunueva un espíritu recto dentro de mí… Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente. Salmos 51:10,12
Dios, por favor, ayúdame a amarte de todo corazón, y con toda mi alma, y con toda mi mente y con todas mis fuerzas, porque esta es tu prioridad para mi vida. Ayúdame también a amar a mi prójimo, de tal forma que no quiera introducirlo en ningún tipo de actividad que te deshonre, Marcos 12:30-31. Señor, quebranta mi corazón cuando siquiera pienso en hacer algo que no te honre.
Señor Dios, ayúdame a guardar mi corazón sobre todas las cosas, porque de él mana la vida. Ayúdame a apartar de mí la perversidad de la boca y aleja de mí la iniquidad de labios, para que pueda apartarme de conversaciones inmorales. Proverbios 4:23-24
Debido a que tengo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, ayúdame a acercarme con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificado mi corazón de mala conciencia, y lavado mi cuerpo con agua pura. Ayúdame a mantener firme, sin fluctuar, mi esperanza de una vida sexual nueva, pues fiel eres tú, quien has dado la promesa. Hebreos 10:21-23
June 19th, 2008
La autora Beth Moore ha escrito un libro en el que compila versículos bíblicos, y los reescribe en forma personalizada, como oraciones de clamor y libertad. Estaremos presentando periódicamente algunos de estos versos (y escribiendo nuestros propios aportes), de su capítulo 13, Venciendo las Fortalezas Sexuales:
Tu Dios, formaste mis entrañas. Tú me hiciste en el vientre de mi madre; te alabaré, porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. Padre, mi cuerpo no es horrible. Simpelemente he hecho mal uso de él. Por favor, santifícalo y toma control de él. Salmos 139:13-14
Señor Dios, reconozco delante de tí que mi cuerpo no fue hecho para la inmoralidad sexual, sino para tí Señor. ¡Tú Dios, estás para tomar autoridad sobre este cuerpo y traerle santificación y sentido! Sé que mi cuerpo es un miembro de Cristo. Por lo tanto no debo tomar los miembros de Cristo para unirlos a una relación impura. 1a Corintios 6:13-15
Dios, por favor no me entregues a la inmundicia, en las concupiscencias de mi corazón, de modo que deshonre mi propio cuerpo. Admito que he cambiado tu verdad por una mentira. ¡Perdóname Padre por favor! Romanos 1:24-25
Sé Señor, que mi cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en mí, el cual tengo de Dios, y que no me pertenezco. Porque he sido comprado por precio, por lo tanto, deseo honrarte con mi cuerpo, oh Dios. 1a Corintios 6:19-20
May 21st, 2008